Arsène Wenger está pensando en fichar al francés Gourcuff en el caso de que Cesc Fàbregas termine pirándose al Barcelona. Está bien tirado eso. Gourcuff, por supuesto, no es lo mismo, pero hace una funcion parecida. En el Real Madrid, en cambio, no hay recambio para el talento. Se va Guti y, en su lugar, Florentino Pérez no ficha a nadie. Quizá porque Mourinho no quiere. O a lo mejor porque se tiene mucha fe en Canales. El cántabro, desde luego, talento tiene de sobra.
Pero Canales mucho me temo que no va a ser titular en el Real Madrid de Mourinho, aunque intuyo que va a jugar muchos partidos, bastante más de los que se piensa. Y también tiene gol. Lo único que nunca tuvo Guti fue la confianza de los entrenadores, salvo Del Bosque en su última etapa, que lo ponía hasta de delantero centro. Incluso en esa posición lo hizo bien el de Torrejón. Llegó a marcar 14 goles esa temporada. Después volvió a lo de siempre, a jugar algún partido que otro y a pasarse largas temporadas en el banquillo.
Guti ha dicho adiós al Real Madrid y posiblemente habrá muchos aficionados y muchos socios que se alegrarán, entre otras cosas porque su fama de noctámbulo y juerguista primó sobre sus cualidades futbolísticas. Guti, por cierto, nunca negó que le gustase andar de copas hasta altas horas de la madrugada, pero siempre en sus días libres o cuando no contaba para el entrenador.
Lo que nadie le negará jamás a Guti es que era el jugador de más talento que había en la plantilla. El taconazo a Benzema en Riazor en el último Dépor-Real Madrid pasará a la historia como uno de los goles más bellos de los últimos doscientos años, un gol que sólo podía concebir una cabeza privilegiada como la suya. La lástima es que Guti ha dicho adiós al Real Madrid y se va a ir, rondando ya los 34 años, sin haber dado todo lo que tenía dentro, como una eterna promesa.
Alguien dijo en cierta ocasión que de haber tenido la cabeza de Raúl, Guti habría sido el mejor jugador del mundo. Lo comparto. Que le vaya bonito. En el Besiktas o donde sea.
Autor / Fuente: José Vicente Hernáez
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